La corazonada Harlequin : El Yiyo

A comienzos de 2004, a la salida de un espectáculo, Farruquito, el famoso bailador de flamenco, se dirige al padre de un muchachito, de entonces 8 años: « Tiene un diamante en sus manos, un diamante en bruto, ¡ un verdadero diamante del flamenco ! » Farruquito hablaba de El Yiyo.
En un barrio de Barcelona, con un importante grupo de etnia gitana, el Yiyo es una verdadera estrella. Con 11 años, el Yiyo, diminutivo de Miguelillo, como le llama cariñosamente su abuelo, sorprende por su expresividad y su increíble gestualidad. Un fenómeno, dicen algunos. Un genio proclaman otros.
Un don innato
« Tiene un don innato. Mira muchos vídeos. Y sigue también clases de flamenco impartidas por los grandes del flamenco, como Farruquito » apunta Agustín de Beauce, su manager. Este encontró al pequeño genio en un curso de flamenco al que él mismo asistía hace algunos años. »
Fiel a la cultura gitana, el Yiyo vive rodeado de sus padres y familia, que muy pronto reconocieron su talento. « En las reuniones familiares, cantamos y bailamos. Desde muy pequeño,sobre los 3 años, nos dimos cuenta de que era diferente. Vimos que tenía un don, había algo especial en él…», nos comenta su padre.
Un carisma innato, una elegancia natural
El Yiyo ensaya a diario en un garaje próximo al domicilio de sus padres, delante de un espejo de pared y sobre una tarima Harlequin LIBERTY™ de 6 m2. Desde que comienza los ensayos, dice que « se concentra solamente en la música y en los movimientos que debe repetir. »
« Flamenco puro »
« Flamenco puro » se puede leer en un póster de una pared donde ensaya. Un mensaje simple y claro. Y esto es lo que emana del Yiyo cuando baila. Combina lo mejor de la cultura gitana y andaluza en un solo arte, su interpretación personal del flamenco. Sus improvisaciones son puro arte; su expresión entre inocente y desafiante se complementan con su innato carisma y su elegancia personal.
¡ Testado y aprobado !
Desde que el Yiyo recibió el panel de prueba Harlequin LIBERTY™ y bailó sobre él, « fue como una revelación, como si se le diese el instrumento que buscaba. El sonido es intenso, pero no siente vibraciones en sus piernas. Desde que baila en la tarima LIBERTY™, nos hemos dado cuenta que ha evolucionado mucho en su forma de bailar, como si fuera más libre en sus movimientos. » El Yiyo confirma la elección de su manager. «Es muy agradable bailar sobre esta tarima, el sonido es magnífico y me siento seguro. »
05.05.2008 |